Mientras el 14 de febrero se celebra el amor romántico y las parejas oficiales, el 13 de febrero pone el foco en la otra cara de las relaciones: se conmemora el Día Mundial del Infiel o del Amante, una fecha surgida en la era digital que invita a reflexionar sobre fidelidad, vínculos paralelos y la diversidad de acuerdos afectivos.
Cada 14 de febrero millones de personas en el mundo preparan flores, cenas románticas y regalos para conmemorar el Día de San Valentín. Sin embargo, existe una fecha menos conocida en la antesala de esta celebración que despierta polémica y curiosidad: el 13 de febrero es el Día Mundial del Infiel o del Amante.
Un origen moderno y digital
A diferencia del Día de los Enamorados, cuya tradición tiene raíces históricas y religiosas, el Día Mundial del Infiel no surge de una conmemoración ancestral sino de fenómenos vinculados a la era digital. La efeméride se popularizó alrededor de 2015 en Estados Unidos bajo el nombre de Mistress Day, impulsada por la plataforma de citas Ashley Madison, una red destinada a encuentros extramaritales y con el lema “La vida es corta, ten una aventura”.
Según la investigación original, esta fecha se fijó un día antes de San Valentín para dar espacio a quienes mantienen vínculos paralelos, sobre todo porque el 14 de febrero suele estar reservado para celebrar relaciones oficiales. Además, encuestas realizadas por esta plataforma sugieren que una parte significativa de quienes mantienen aventuras extramaritales prefieren encontrarse con sus amantes el 13 de febrero, cuando la atención social está puesta en las relaciones monógamas.
¿Qué se celebra (o reflexiona)?
El Día Mundial del Infiel o del Amante es, para muchos, una fecha irónica que pone sobre la mesa un aspecto más oscuro o contradictorio de las relaciones humanas. Aunque no está reconocido oficialmente en calendarios tradicionales, esta efeméride ha ganado visibilidad gracias a las redes sociales y la cultura popular.
Más allá de lo anecdótico, algunos medios y especialistas señalan que la jornada puede servir de punto de partida para reflexionar sobre la fidelidad, los acuerdos afectivos, las expectativas en las relaciones y la diversidad de vínculos en la sociedad actual. Desde esta perspectiva, el 13 de febrero no solo es una fecha “anti‑San Valentín”, sino también una oportunidad para pensar en cómo cada persona define y vive sus compromisos amorosos.
Un fenómeno global con matices culturales
Aunque inicialmente el Día Mundial del Infiel se difundió en Estados Unidos, su eco ha llegado a otras regiones del mundo a través de redes y plataformas digitales. En distintos países, el 13 de febrero también se asocia con celebraciones como el Día Mundial del Soltero o del Singles Awareness Day, que pone el foco en la independencia afectiva y el amor propio.
Para algunos, estas efemérides son solo humorísticas o provocadoras; para otros, representan una crítica a la comercialización del amor o una forma de visibilizar realidades sentimentales diversas. En cualquier caso, mientras muchos esperan con ilusión el 14 de febrero, otros reservan el 13 para celebrar —o debatir— otra cara del amor y las relaciones.